He probado la cámara del iPhone 18 Pro Max: la principal es la gran protagonista.
La apertura variable (f/1.48‑f/4) sorprende y permite controlar el bokeh como en una cámara real.
Con f/1.48 obtienes un bokeh cremoso; con f/4 ganas profundidad de campo y más detalle.
Apple integra controles ‘Pro’ de forma elegante, accesibles sin apps externas.
El A20 Pro mueve iOS 27 con fluidez y promete rendimiento notable en benchmarks.
Telefoto y gran angular mantienen especificaciones: correctos pero menos llamativos.
En algunas escenas la apertura amplia mostró aberraciones que el procesado corrige.
La experiencia práctica invita a usar las aperturas según la foto, no a abusar de ellas.
Si buscas más control fotográfico, el iPhone 18 Pro se acerca por fin al nivel Pro.
Conclusión: Apple llega tarde, pero con una propuesta de cámara que merece la pena probar.