Dario Amodei propone frenar el desarrollo de modelos de IA avanzados para ganar tiempo.
Su aviso ha encendido el debate entre CEOs, gobiernos y reguladores.
Sam Altman, Elon Musk, Demis Hassabis y Satya Nadella muestran apoyo desigual.
El gran problema: si EE. UU. reduce ritmo, ¿aprovechará China para avanzar?
Trump rechaza frenar: «quien gane la IA, gana», y plantea salvaguardas propias.
China también pide reglas globales y busca apoyos en los BRICS.
Empresas podrían limitar quién usa modelos en lugar de detener su investigación.
El dilema del prisionero explica por qué nadie confía lo suficiente para ceder.
Controlar y supervisar avances de IA es más complejo que con armas o misiles.
¿Habrá acuerdos verificables o la carrera seguirá a puerta cerrada y a escondidas?