La UE obliga a Google a abrir Android a asistentes rivales y a ceder datos de búsqueda.
Gemini pierde privilegios exclusivos: wake words, lectura de pantalla y acceso profundo al sistema.
A partir de 2027, otros asistentes podrán reclamar el mismo trato dentro de Android.
Bruselas exige además datos de consultas y clics anonimizados para entrenar LLM.
La entrega de esos datos está fijada para enero de 2027 y no será discriminatoria.
Google asegura riesgos de privacidad y seguridad y recurrirá la decisión.
Sin embargo, el recurso no paraliza los plazos que impone la Comisión.
La norma podría redefinir la competencia global en móviles y modelos de IA.
Rivales como OpenAI o Anthropic ganarían acceso clave para mejorar sus modelos.
El pulso entre regulación y grandes tecnológicas entra en una nueva fase