La era de la IA está cambiando quién gana de verdad.
Las grandes tecnológicas gastan su caja en servidores y memoria.
Desde 2022 su flujo de caja libre ha pasado de 275.000M$ a prácticamente 0.
En cambio, los fabricantes de chips han visto crecer su caja de 50.000M$ a 400.000M$.
NVIDIA, TSMC y fabricantes de memoria son los grandes beneficiados.
Amazon ya gasta más cash del que genera y prevé subir el capex en 2026.
Las tecnológicas se parecen ahora a eléctricas: intensivas en capital.
La única salida es monetizar la IA con usuarios o recurrir a deuda.
Mientras tanto, Nvidia cobra al contado y las Big Tech financian la transición.
Este traspaso de efectivo redefine el mapa financiero de la industria tech.