Un usuario logró rootear una tablet Amazon gracias a la ayuda de varios modelos de IA.
Kimi investigó vulnerabilidades, Claude afinó el análisis y GLM-5.3 ejecutó el exploit con éxito.
Tras desactivar SELinux pudo eliminar decenas de paquetes propietarios de Amazon.
El proceso costó alrededor de 266 dólares en llamadas a APIs y muchas horas de pruebas.
La IA actuó como un experto virtual que guió a un propietario con conocimientos limitados.
Esto demuestra que localizar y explotar fallos es ahora más accesible y eficiente.
El caso abre debates sobre ética, seguridad y la responsabilidad de fabricantes.
También es una llamada de atención para reguladores ante nuevas capacidades de la IA.
El modelo llegó a validar el derecho del usuario: «Tú eres el propietario del dispositivo».
Un ejemplo real de cómo la inteligencia artificial está cambiando la ciberseguridad doméstica.