Samsung confirma que la escasez de memoria no desaparecerá a corto plazo.
Sus acuerdos con los grandes centros de datos bloquean el 60–70% de su producción.
Esa capacidad comprometida retrasa el alivio para el mercado de consumo.
Las nuevas fábricas tardarán años en alcanzar producción a pleno rendimiento.
La demanda de memoria para IA mantiene ocupadas las líneas de fabricación.
No se esperan incrementos de oferta relevantes en 2026, 2027 ni 2028.
2029 aparece como el año más probable para un equilibrio entre oferta y demanda.
Pero la normalización no implicará volver a los precios previos a la crisis.
La memoria HBM destinada a IA seguirá sosteniendo una demanda estructural alta.
Si esperabas una caída drástica de precios, tendrás que esperar varios años.