**La Metodología Waterfall Explicada**
La metodología Waterfall, o en cascada, es un enfoque estructurado y secuencial para gestionar proyectos, especialmente en el desarrollo de software. Este modelo divide el proyecto en seis fases consecutivas: recopilación de requisitos, diseño del sistema, codificación, pruebas, implementación y mantenimiento. Cada fase debe completarse antes de avanzar a la siguiente, asegurando una planificación detallada y documentación exhaustiva. Sin embargo, el modelo presenta desventajas, como su rigidez y falta de adaptabilidad ante cambios. Aunque es eficaz en proyectos con requisitos claros y estables, puede no ser la mejor opción en entornos dinámicos donde las necesidades cambian con frecuencia. Idealmente, se utiliza en contextos que requieren alta precisión y control.