Meta cambia las reglas: deja de vender solo tu atención y apunta a cobrar por tus decisiones.
Muse es su agente IA que compra, reserva y negocia en tu nombre.
La idea: comisión por transacción para negocios que Muse elija o capture.
Eso choca con modelos publicitarios tradicionales, como el de Amazon.
Gafas, visores y un llavero 5G son las puertas para llevar Muse siempre encima.
Para funcionar, Muse pide acceso a correo, bancos y tarjetas: riesgo de privacidad.
Zuckerberg promete una versión que no vea esos datos, pero sin fecha clara.
Expertos alertan sobre conflicto de intereses: Muse podría preferir quien pague más.
Si triunfa, la IA cambiará cómo compramos y puede encarecer servicios y consolas.
¿Le confiarás tu vida financiera a Meta? Infórmate antes de entregarle el control.