EEUU planea Project Stratos, un megacentro de datos que sería el mayor del mundo.
El complejo ocuparía 16.100 hectáreas, similar al tamaño de Washington D.C.
Su demanda eléctrica llegará a 9 GW, el doble del consumo actual de Utah.
Cálculos indican 7–8 GW de calor residual y unos 16 GW térmicos diarios en la cuenca.
Un físico advierte que es como verter la energía de 23 bombas atómicas cada día.
Los modelos predicen un incremento medio de 2,7 ºC de día y picos nocturnos de 15,5 ºC.
El proyecto se sitúa cerca del Great Salt Lake y del gasoducto Ruby Pipeline.
Los promotores solicitan 16 millones de m³ de derechos de agua, riesgo para el lago y comunidades.
Vecinos y expertos ya muestran rechazo por el impacto climático, hídrico y térmico.
¿Debe permitirse un desarrollo que puede transformar el clima local y agotar recursos?