OpenClaw, creado por Peter Steinberger, se convirtió en la nueva sensación del mundo de la IA.
Es un «agente de IA total» capaz de usar varios modelos y controlar la máquina donde se instala.
Permite chatear desde apps como Telegram o WhatsApp y ejecutar acciones en aplicaciones locales.
Esa capacidad de control y autonomía plantea riesgos de seguridad y privacidad evidentes.
OpenAI y Meta hicieron ofertas; Steinberger confirmó que se ha unido a OpenAI.
El proyecto, según el creador, pasará a gestionarse desde una fundación y seguirá siendo open source.
Sam Altman anunció que los agentes personalizados serán una parte integral de los productos de OpenAI.
La operación refleja la dinámica habitual: las grandes copian o compran startups que destacan.
Con los recursos de OpenAI OpenClaw puede crecer excepcionalmente, aunque su independencia podría verse afectada.
La compra subraya que los agentes de IA totales avanzan y podrían integrarse pronto en ofertas de otras empresas.