La demanda de centros de datos e IA está disparando los precios y la escasez de memoria RAM y SSD.
Phison, fabricante de controladores, advierte que muchas empresas de consumo podrían quebrar antes de que acabe 2026.
La subida de costes impacta móviles, ordenadores premontados, consolas, televisores, routers y coches con memoria flash.
La producción está dominada por Samsung, Micron y SK Hynix, que priorizan la memoria destinada a IA.
Esa priorización reduce la oferta para fabricantes de consumo, obligándoles a pagar más o a rebajar especificaciones.
El resultado son precios finales más altos y dispositivos potencialmente menos competitivos o cancelados.
Phison calcula una caída de entre 200 y 250 millones en envíos de móviles por la crisis.
Hay prácticas excepcionales como pedidos con pagos adelantados de hasta tres años por la memoria.
Mientras, las grandes tecnológicas invierten miles de millones en capacidad de IA que todavía no tiene uso definido.
El mercado queda en incertidumbre y muchos fabricantes pequeños podrían desaparecer si la situación persiste.